El ministro de Economía y Competitividad español, Luis de Guindos, llegó ayer a Pekín para reunirse con autoridades y representantes de instituciones financieras inversoras chinas y pedirles confianza en las medidas puestas en marcha por el Gobierno español para salir de la crisis.
El ministro Luis de Guindos explicará en Pekín a sus interlocutores los dos principales ejes de las medidas de política económica adoptadas frente a la crisis, la consolidación fiscal y las reformas estructurales.
Nada más llegar a la capital china, el ministro De Guindos asistió a un almuerzo con directivos del Banco de Inversión de China, entidad financiera instrumental en la modernización tecnológica y expansión de las pymes industriales del país asiático.
La agenda del ministro, de algo más de 24 horas, incluye también una reunión con empresarios españoles con negocios en China y con los directivos del Fondo Nacional del Pensiones y de la Administración Estatal de Divisas del país.
Hoy, antes de viajar a Singapur, el ministro Luis de Guindos se reunirá y almorzará con su colega chino, Chen Deming, que acaba de reafirmar que China es el segundo mayor importador del mundo, muy pronto pasaría a ser líder porque si vende a precios asequibles también compra mercancías de alta gama, según el diario Global Times.
Economistas y la directora del FMI, Christine Lagarde, mostraron su pesimismo por el futuro económico de la Unión Europea.