Panamá estará por dos días, a partir de hoy, bajo la lupa del Financial Crime Enforment Network (FINCEN), que revisará la aplicación de las nuevas leyes anti blanqueo de capitales de este país y evaluará el levantamiento de la advertencia que pesa sobre el sistema bancario panameño.
Además de realizar una revisión a las leyes anti lavado de capitales, el FINCEN empezará a negociar el primer memorándum de intercambio de información sobre blanqueo de capitales y cuentas bancarias dudosas con la Unidad de Análisis Financiero de Panamá (UAF).
La delegación del FINCEN, encabezada por su vicepresidente, William Baity, estará integrada por representantes del departamento del Tesoro de los Estados Unidos, el Departamento de Estado, y el Departamento de Justicia.
El FINCEN se reunirá desde hoy con las autoridades del Ministerio Público, la Zona Libre de Colón, la Superintendencia de Bancos, el IPACOOP, el ministerio de Comercio e Industrias, y la Dirección de Aduanas, en el salón Bolívar de la Cancillería.
Por su parte, el embajador de Panamá en Washington, Guillermo Ford, el vicecanciller encargado, Alfredo Castillero Hoyos y el asesor presidencial, Mario Galindo, se reunieron ayer en la Cancillería con el resto de la delegación panameña, para repasar el informe que se le presentará hoy al FINCEN.
Ford sostuvo que Panamá se encuentra en el camino correcto para salvaguardar su centro bancario y salir de la lista negra de Grupo Financiero Internacional (GAFI) a mediados de este año.
Por su parte, Richard Boucher, vocero del departamento de Estado de los Estados Unidos, señaló que el propósito de estas reuniones técnicas es entender mejor las recientes reformas panameñas contra el lavado de dinero y aconsejar sobre su implementación.
La Asamblea Legislativa aprobó en octubre del año pasado nuevas disposiciones sobre la legislación panameña contra el lavado de dinero, ampliando el delito al tráfico de armas, secuestro, extorsión, estafa y robo de vehículos. Anteriormente en Panamá sólo se consideraba lavado de dinero al capital proveniente del narcotráfico.
La nueva legislación también le permite ahora a la Unidad de Análisis Financiero (UAF) intercambiar información con otros países. Todos estos cambios buscan sacar a Panamá de la lista negra del GAFI.