Más de 116 millones de dólares ha recuperado el consumidor por quejas resueltas por la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, (Acodeco) desde el 2006 hasta la fecha.
Pedro Meilán, director de Acodeco, detalló que gran parte de las denuncias resueltas fueron interpuestas por personas que, al comprar un artículo, este resultó dañado y el comerciante no se lo quiso arreglar o cambiar. También se dan casos de personas que contratan un servicio, el contratado no lo presta y el contratista no cumple y se niega a devolver el dinero, a pesar de que incumplió con lo convenido.
Meilán reconoció que el panameño aprendió a defender sus derechos. En el pasado, a las personas les daba vergüenza pelear por lo justo o solicitar un descuento que por ley les corresponde, como es el caso de los jubilados.
Entre las principales denuncias que realiza el consumidor están las relacionadas a la cantidad de productos vencidos que se encuentran en los comercios, o que tampoco tienen los precios a la vista.
Igualmente, reportan a las estaciones de combustible cuando se efectúan los cambios de precios de paridad, ya que se quedan sin combustible.
Meilán afirmó que este hecho es el resultado de que algunas estaciones aprendieron a manejar inventarios, cada 14 días, con el fin de no perder. “La gente se pregunta porque no tienen combustible, si va a subir, lo que pasa es que esas gasolineras lo están guardando para venderlo más caro”, comentó el funcionario.
Con respecto a multas cobradas a agentes económicos, Meilán dijo que de 2006 a lo que va del 2012 han ingresado al Tesoro Nacional unos 8 millones de dólares.
El director de Acodeco expresó que esas penalizaciones cobradas corresponden principalmente a irregularidades detectadas en las inspecciones realizadas regularmente.
Algunas de ellas son por productos vencidos, al detectar anomalías al inspeccionar las pesas o balanzas, al observar los contenidos netos, o por no tener los precios a la vista.
También explicó que se ha sancionado a quienes no han respetado la Ley de jubilados o la Ley de la APC.
A pesar de lo logrado, el director de Acodeco aceptó que el consumidor local debe aprender a priorizar.
Debido a este hecho, determinó que se ha caído en el consumismo, que no es más que la acumulación, compra o consumo de bienes y servicios considerados no esenciales.
Meilán resaltó lo conveniente de comparar precios y buscar sitios donde hay las mejores ofertas.
“El panameño no quiere acostumbrarse a buscar precios, a comprar en su propia ruta”, consideró.
Entretanto, Pedro Acosta, de la Unión de Consumidores y Usuarios de Panamá (Uncurepa) coincidió con los planteamientos de Meilán de que el panameño aprendió a defenderse.
No obstante, sostuvo que el consumidor debe aprender a organizarse y a ser más solidario.
Con respecto al consumismo, Acosta aseguró que se debe principalmente a los malos hábitos que se tienen.