Moody's: Cobre Panamá puede incidir en el grado de inversión
Una reapertura negociada de la mina tendría un efecto positivo para las cuentas públicas, mientras que un arbitraje representaría un riesgo para el Estado.
En teoría la perspectiva negativa también podría mantenerse, sostuvo el vicepresidente de Moody’s. Foto: Cortesía
El futuro de la mina Cobre Panamá se perfila como una de las variables de mayor peso para las finanzas públicas. Jaime Reusche, vicepresidente de Moody's, señaló que el desenlace de este tema puede generar efectos positivos o negativos de gran magnitud sobre el perfil fiscal panameño.
Reusche explicó que una eventual reapertura de la operación minera, acompañada de una negociación considerada saludable, podría convertirse en un factor favorable para las cuentas fiscales. En contraste, si el operador decide acudir a un arbitraje internacional y el resultado es adverso para Panamá, el impacto podría ser considerable.
La incertidumbre alrededor de la mina es tal que Moody's la identifica como una "variable X", debido a la dificultad de anticipar cuál será su resultado final.
Para la calificadora, encontrar un punto medio podría ser complejo debido a la magnitud de las consecuencias económicas que tendría cada uno de los escenarios.
Según la información de Moody's, un eventual arbitraje internacional podría representar un costo para el Estado de hasta 19 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), una dimensión que coloca el futuro de Cobre Panamá entre los principales elementos que pueden incidir en las perspectivas fiscales del país.
No obstante, Reusche aclaró que la mina no es el único elemento que Moody's está tomando en cuenta para decidir el futuro de la perspectiva negativa de Panamá. La calificadora también analiza la evolución del déficit fiscal, el comportamiento de la deuda y la capacidad del país para mantener en el tiempo la disciplina de las finanzas públicas.
Uno de los aspectos que Moody's reconoce como un avance es el proceso de consolidación fiscal iniciado después del desvío registrado en 2023.
Reusche señaló que durante 2024 se observó una corrección importante y que actualmente el perfil fiscal se está encaminando, aunque todavía requiere avances adicionales.
La calificadora espera contar con señales más claras sobre el cierre del déficit fiscal de este año y confirmar si la deuda respecto al PIB logra estabilizarse, tal como está contemplado en sus proyecciones. También considera relevante determinar si la senda de consolidación fiscal podrá mantenerse más allá del actual gobierno.
De acuerdo con Reusche, Panamá ha realizado acciones dirigidas a preservar el grado de inversión, entre ellas operaciones de manejo de pasivos y otras medidas encaminadas a mejorar su perfil fiscal. La corrección del déficit registrada el año pasado superó los 2.5 puntos del PIB, mientras que para este año se prevé un ajuste más gradual.
La decisión sobre la perspectiva negativa cobra especial relevancia porque en noviembre se cumplirían dos años desde que Moody's modificó la perspectiva de Panamá. La calificadora reconoce los avances fiscales, pero mantiene la incertidumbre relacionada con la mina y con la posibilidad de que la disciplina fiscal continúe después del actual gobierno.