El segundo mayor fabricante de teléfonos celulares del mundo, Motorola, anunció que despedirá a 1,000 trabajadores como parte de un plan para reducir costos y concentrar sus operaciones en su negocio principal.
Los despidos corresponden a cerca del 1.1% de la plantilla global de Motorola, calculada en unos 88,000 empleados, y tendrá costos para la empresa de unos 50 millones de dólares.
La reducción de personal se llevará a cabo en la sede de la compañía, en Schaumburg, Illinois, así como en otras plantas en todo el mundo.
Los departamentos afectados por los despidos serán el de soluciones comerciales e instituciones gubernamentales, así como sistemas electrónicos y comunicaciones de banda ancha. Los despidos siguen a la salida de la bolsa en julio pasado de Freescale Semiconductor, división de fabricación de microprocesadores que era de propiedad de Motorola, y tienen por objeto eliminar posiciones.