En Panamá, uno de los grandes retos como país es garantizar a sus ciudadanos que puedan obtener trabajos y que estos sean de calidad. Sin embargo, si vemos las estadísticas de la población que está trabajando, de un universo de 1 millón 541 mil personas, solo un 39% son mujeres.
Así lo desglosa la Contraloría General de la República, al 2010, cuantificando la existencia de 595 mil 698 mujeres trabajadoras contra 946 mil 206 hombres que laboran.
Para la doctora en economía Aracelly De León, es una cuestión que no se está compartiendo el poder o la posibilidad de dar trabajos de calidad a las mujeres, pese a que estas representan el 50% de la población.
“El ejercicio de la democracia pasa por compartir el poder en todas las instancias desde lo gubernamental, a lo privado, a la academia, en todo” describió De León, que es también investigadora.
El tema parece ser propio de países menos desarrollados que Panamá, pero las estadísticas oficiales lo fundamentan.
Así tenemos que, según las cifras, un 80% de las mujeres que están trabajando y son consideradas ocupadas por la Contraloría General, que no incluye como institución en el conteo de las amas de casas, lo hace en el sector terciario o de servicios.
El sector terciario incluye el trabajo en entes gubernamentales, con 245 mil 791 mujeres, las que rebasan a los hombres en este renglón, quienes suman unos 151 mil 202. Cabe señalar que en esta línea están las personas dedicadas al trabajo doméstico remunerado, la enseñanza y las actividades de servicios sociales y de salud.
De ahí, el sector terciario como universo de trabajo de las mujeres aglutina a 229 mil 697 trabajadoras y de estas un 53% se ubica en actividades de comercio al por menor y mayor, entre otras. En esta medición, los hombres comienzan a entrever una pequeña ventaja con 240 mil 6 trabajadores.
Es entonces cuando se nota que en el sector secundario del país, compuesto por 408 mil 641 trabajadores, las mujeres solo pesan un 18%, es decir, 76 mil 114 trabajadoras en comparación con los 332 mil 527 varones que están empleados en estas actividades. Y es ahí donde, justamente, están varios de los pilares de desarrollo del país en los próximos años, las industrias, la logística y comunicaciones.
Por último, el sector primario. Allí laboran 266 mil 209 personas, según Contraloría, de estas un 84% son varones y un 16% son mujeres.
En el sector primario se levanta la minería, que es una de las propuestas de desarrollo para el país, según el Gobierno actual, y surge, según la socióloga Juana Camargo, uno de los errores de medición más visibles identificados por las investigadoras de temas de mujeres.
“Decir que las mujeres no contribuyen en la agricultura con la celeridad que merece, es casi imposible”, planteó Camargo.
A la vez que “si vas a los campos, ves que ellas están ahí en el cuidado de la casa, pero también salen a sembrar, cuidan a las gallinas, están ayudando”, cerró la también ex directora de la Agenda Económica de la Mujer.