El casar dos tipos de negocios diferentes puede parecer arriesgado, pero en otras ocasiones da ventajas, principalmente si hablamos de reducir costos, está es la visión de Alberto Pinzón, cirujano de profesión.
Pinzón tiene su propia clínica odontológica y años de experiencia en este mercado. Sin embargo, decidió arriesgarse, y junto a su hija, Ada Luz Pinzón, administradora de empresas, se aventuró al negocio del arte.
“Tenemos la ventaja de que contamos con el local, hemos adaptado el lobby de nuestra clínica para que sea un sitio acogedor y adecuado para que los compradores de arte vengan de día, y de noche haremos eventos”, explicó Pinzón, accionista principal en este negocio.
Pese a contar con el local, lo que le ha rebajado los costos, han arrancando con un capital semilla que ronda los $4,000, esto lo han invertido en la remodelación del lugar que acoge la galería que abrirán, llamada “Por Amor al Arte”, letreros y el evento de apertura, que se dará el 16 de noviembre.
Padre e hija competirán ofertando a los artistas su representación, publicidad y contacto hacia los compradores por un 30% del valor de las obras. En el mercado, la competencia cobra el 40% o más.