Formado filosóficamente en el estudio de Platón y Aristóteles, el doctor Ricardo Arias Calderón siempre concibió la política como parte de la educación de los ciudadanos, como una lección humanística que no cesa. Los avatares de la praxis política, y su lucha por la libertad por ello, no han marchitado en él, al profesor de filosofía, al gran educador de generaciones que es, en esencia. En medio de las pugnas políticas que convulsionan el país, a menudo con mezquindad y superficialidad, el doctor Arias Calderón sigue dictando cátedra de ciencias políticas a los panameños a través de sus artículos periodísticos y sus declaraciones a la prensa.
Pero tal vez, pocas veces como en estas declaraciones que nos brindó en la biblioteca de su apartamento, frente a la Iglesia de San Francisco de la Caleta, aborda con tanta profundidad varios aspectos de la problemática nacional, elevando el debate con rango de docencia. Rodeado de los tratados de San Agustín y San Pablo, de los padres de la iglesia y de colecciones de las encíclicas papales, en el rincón donde se aisla del mundanal ruido para reflexionar y escribir, Ricardo Arias Calderón concedió esta entrevista exclusiva a