Es cierto que la extensión de la época lluviosa afectó significativamente la producción de diversos rubros en el país. Pero ante la situación, existe uno que se mantiene firme, y a pesar de que ha sido afectado de forma incidental, garantizará su permanencia en el mercado para el año 2004, incluso, hasta que llegue su próxima cosecha.
Se trata del arroz. Ese grano que desde la incursión de los chinos a tierras americanas fue adoptado para formar parte elemental de las comidas, especialmente en las comidas panameñas.
Según Reymar Tejeira, productor de arroz de Coclé, y miembro de la Asociación Nacional de Molinos (ANAMOL), en el 2004 el rubro no hará falta en el territorio nacional.
La premisa está fundamentada en que en el 2003 se sembraron 70 mil hectáreas de arroz en todo el país. En Panamá se cultivan unas 72 mil hectáreas de arroz, que deben ser suficientes para cubrir los 437 mil quintales que mensualmente consume la población, razón por la que la producción nacional se estima en seis millones de quintales.
Basados en estimaciones que arroja el inventario que se realiza anualmente, después de las cosechas, el consumo nacional se estima en más de 4 millones de quintales.
"Lo que se ha sembrado va a dar un abastecimiento total hasta la próxima cosecha" recalcó Tejeira, quien considera que el hecho de que haya habido problemas con el movimiento de campo, debido a las lluvias, no afectará el procedimiento de recolección del grano.
El arroz es uno de los rubros más importantes de la Canasta Básica de Alimentos en Panamá. Este rubro tiene un comportamiento estacional predecible, con patrones evolutivos mensuales marcados por las condiciones de la oferta.
Su producción nacional básicamente tiene dos fases importantes durante el año, a principios del primer semestre cuando se cosecha la primera etapa en los meses de verano, lo cual sumado a las existencias debe abastecer hasta finales del primer semestre, es decir, hasta finales de julio.