A pesar de que en los últimos meses, los precios de los servicios públicos como luz, teléfono, el combustible y la canasta básica familiar, por mencionar algunos, han experimentado aumentos drásticos que inciden directamente en el bolsillo de los casi 3 millones de panameños, estos factores extrañamente no han alterado la espiral inflacionaria de Panamá que registra la Contraloría General .
Muy por el contrario, se mantiene la tendencia a la baja, inclusive por debajo de lo que perciben los países de la región centroamericana. A juicio de amas de casa, es un enigma que los aumentos que golpean los presupuestos familiares aparezcan minimizados en las estadísticas oficiales.