España tendrá que cumplir 32 condiciones, según el memorando de entendimiento al que tenido acceso hoy Efe. Una suerte de "troika" -la CE, el Banco Central Europeo y, en este caso, la Autoridad Bancaria Europea en lugar del Fondo Monetario Internacional- realizará misiones trimestrales a España para verificar el cumplimiento de las condiciones.
No prevén cambios en el memorando sobre ayuda a la banca española
El portavoz comunitario de Asuntos Económicos y Monetarios, Simon OConnor, dijo en la rueda de prensa diaria que no espera que el memorando de entendimiento "sea objeto de más debates significativos o de enmiendas".
La Comisión Europea (CE) no prevé que se introduzcan cambios de aquí al 20 de julio en el memorando de entendimiento que fija las condiciones del préstamo de hasta 100 mil millones de euros que recibirá España para recapitalizar la banca.
El portavoz comunitario de Asuntos Económicos y Monetarios, Simon OConnor, dijo en la rueda de prensa diaria que no espera que el memorando de entendimiento "sea objeto de más debates significativos o de enmiendas".
"Ha habido un acuerdo político claro. Es un borrador detallado (...) y el acuerdo político alcanzado claramente se aplica a los detalles del memorando de entendimiento", el cual será finalizado y firmado el 20 de julio en una nueva reunión del Eurogrupo.
Varios países de la eurozona, como Finlandia y Alemania, tienen que consultar y aprobar en sus parlamentos el memorando de entendimiento español para que se pueda entregar al Gobierno la ayuda y sobre todo antes de fin de mes el primer tramo de 30 mil millones de euros, para recapitalizaciones urgentes.
El Bundestag (cámara baja) alemán se reunirá de hecho el día 19 en una sesión extraordinaria para ratificar la contribución de Berlín a la ayuda financiera a España.
España tendrá que cumplir 32 condiciones, según el memorando de entendimiento al que tenido acceso hoy Efe. Una suerte de "troika" -la CE, el Banco Central Europeo y, en este caso, la Autoridad Bancaria Europea en lugar del Fondo Monetario Internacional- realizará misiones trimestrales a España para verificar el cumplimiento de las condiciones.
El Gobierno tendrá que facilitar a Europa puntualmente información como datos semanales sobre depósitos bancarios y la situación de liquidez de las entidades o trimestrales sobre la exposición a la deuda soberana.
El Ministerio de Economía perderá ciertos poderes porque tendrá que transferir antes de final de año al Banco de España los poderes sancionadores y la capacidad de dar licencias -como las bancarias-, y debe "fortalecer más la independencia operativa" de esta entidad.
El Gobierno tendrá que emprender también en los próximos meses una reforma de sus cajas de ahorros para que éstas terminen por dejar de controlar sus bancos comerciales.
Ya entre julio y agosto el Gobierno tendrá que preparar planes de reestructuración y liquidación para las entidades que han sido nacionalizadas a través del FROB (BFA/Bankia, CatalunyaCaixa, NovaCaixaGalicia y Banco de Valencia), con el fin de que la CE pueda aprobar los primeros antes de noviembre.
Un segundo grupo -los bancos no intervenidos- tendrán que presentar los programas en octubre para recibir autorización en diciembre y los últimos -los que trataran de sanearse por su cuenta- en junio próximo.
La banca española tendrá que llegar al menos al 9 % de capital de máxima calidad y aquellas entidades que requieran ayuda tendrán que crear hasta noviembre un "banco malo" para aislar los activos inmobiliarios tóxicos.
Si los bancos resultan no ser viables se liquidarán. Si tienen todavía posibilidades de ser salvados tendrán que abandonar actividades secundarias y vender participaciones y activos, reducir el número de oficinas o recortar personal.
Las entidades que requieran ayuda pública no podrán repartir dividendos y tendrán que limitar la remuneración de los ejecutivos y miembros de los consejos de administración.
Los accionistas y titulares de híbridos y de deuda subordinada -como son las preferentes- tendrán que asumir una parte de las pérdidas para que el peso de la reestructuración no recaiga sobre las arcas públicas y por ende sobre el contribuyente.
España tendrá que cumplir 32 condiciones, según el memorando de entendimiento al que tenido acceso hoy Efe. Una suerte de "troika" -la CE, el Banco Central Europeo y, en este caso, la Autoridad Bancaria Europea en lugar del Fondo Monetario Internacional- realizará misiones trimestrales a España para verificar el cumplimiento de las condiciones.