Noruega, tercer exportador mundial de petróleo, acude a la próxima reunión ministerial de la OPEP en Orán (Argelia), el 17 de diciembre, con un mensaje claro: descarta un posible ingreso y recorta producción, pero está abierta al diálogo.
El ministro argelino de Energía y presidente en ejercicio de la OPEP, Chakib Khelil, reiteró el pasado día 2 a los principales productores independientes como México, Rusia y Noruega, a ingresar en el cartel o en su defecto reducir su producción como medida de solidaridad para estabilizar el precio del crudo.
"El diálogo y la información han constituido siempre la base de nuestra relación con la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), pero nunca hemos considerado ser miembros del cartel", explicó a Efe Stein Hernes, portavoz del Ministerio de Energía y Petróleo noruego. Hernes resalta que la "apertura" y el "diálogo" son elementos centrales en la política energética noruega, ya que contribuyen a una mayor previsibilidad, menor inseguridad y mercados más estables, de ahí que Noruega mantenga contactos con los principales productores y consumidores, así como organizaciones internacionales. Noruega ha adoptado en casos "excepcionales" medidas para regular la producción de crudo, pero siempre atendiendo a los "intereses noruegos" en situaciones con un precio del crudo "especialmente" bajo o con perspectivas de alcanzar un nivel "que afectaría la economía y las actividades petroleras de modo significativo", añade. La secretaria de Estado de Energía y Petróleo, ya había declarado recientemente al canal de televisión público NRK que Noruega no contempla por el momento atender a las demandas de Khelil. "Ahora mismo la actividad petrolera noruega no se encuentra en una situación que haga actual reducir la producción", afirmó Stubholt entonces.
Noruega ha producido de media en lo que va de 2008 2,1 millones de barriles de crudo al día, 2,4 millones si le sumamos el condensado y el NGL, según datos del Directorio de Petróleo.