El secretario general de la central obrera Convergencia Sindical, Augusto Castillo, denunció ayer que a pesar de que el Ministerio de Trabajo todavía no ha nombrado a los miembros de esta entidad que integrarán la comisión encargada de revisar el salario mínimo, tienen informes de que los representantes de los empresarios se han reunido en varias ocasiones con funcionarios de la institución para tratar este tema, lo cual puede ir en perjuicio de los trabajadores.
De acuerdo a Castillo, que forma parte del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO) y ha sido designado por los obreros como negociador, los trabajadores tienen conocimiento de que algunos técnicos del ministerio se han reunido con miembros de la empresa privada, aun cuando no se ha integrado la comisión tripartita que deberá revisar el salario mínimo.
Para Castillo, en estas conversaciones los empresarios pueden tener acceso a informes que le den algún tipo de indicativo previo a las negociaciones, lo cual no se justifica.
Recalcó que a pesar de que sólo se trata de reuniones, lo peligroso de esta situación es que se puede afectar un proceso que debe darse de forma transparente y con toda amplitud, para que en el momento que se integre la comisión negociadora, la misma goce del beneplácito de la opinión pública, y no se piense que hay un sector que se aprovecha de que el ministro de Trabajo, Joaquín José Vallarino procede de las filas empresariales para sacar alguna ventaja.
Castillo enfatizó que los obreros exigen que éstas o cualquier otro tipo de reuniones se suspendan de inmediato y le piden al ministro de Trabajo que proceda a nombrar a sus representantes para que la comisión negociadora comience las discusiones cuanto antes.
A pesar de que pudiera ser algo muy difícil de probar, el sindicalista aseguró que su acusación es veraz e inclusive dijo que tienen los nombres de los empresarios y de los funcionarios del ministerio que se han estado reuniendo, los cuales se revelarán de ser necesario.
MINISTRO VALLLARINO RECHAZA ACUSACIONES
Por su parte, el ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Joaquín José Vallarino, rechazó las acusaciones de Augusto Castillo, aludiendo que las mismas son totalmente falsas y lo retó a que muestre las pruebas de esta aseveración.
Según Vallarino, los señalamientos de los obreros son injustificados y precisó que a pesar de los esfuerzos de conciliación que hace el ministerio, siempre hay grupos que propugnan por el conflicto y la inestabilidad del país.
Enfatizó que desde que asumió la cartera de Trabajo, su gestión se ha enfocado en tratar de que los trabajadores tengan confianza en la entidad y les ha demostrado que él juega con las cartas sobre la mesa, "pero parece que existen algunos sectores sindicales que sienten que si no hay pelea, las cosas no marchan bien".
El ministro sostuvo que las únicas reuniones que se han dado desde hace dos meses en el MITRADEL son entre los funcionarios designados por él, los cuales analizan la evolución y estadísticas del salario mínimo, para que la institución esté preparada cuando llegue la hora de las discusiones.
Vallarino indicó que esto no tiene nada de extraño y reiteró que lo más probable es que tanto los empresarios como los trabajadores estén haciendo lo mismo.
El encargado de la cartera de Trabajo enfatizó que una prueba de las buenas intenciones del ministerio era que las discusiones del salario mínimo se habían adelantado unos siete meses, sin embargo, dijo que "ni así se puede quedar bien con algunos trabajadores".