El Estado estadounidense tuvo una demanda sin precedente de sus bonos en 2011, lo cual llevó a los bonos del Tesoro con vencimiento más prolongado a su mejor desempeño desde 1995 en un signo de que el presidente Barack Obama podría tener escasa dificultad para financiar un cuarto año consecutivo de déficit presupuestario de $1 billón.
El Departamento del Tesoro estadounidense atrajo $3.04 por cada dólar de los $2,135 billones en notas y bonos vendidos, el nivel más alto desde que el gobierno comenzó a publicar los datos en 1992 durante la administración de George H. W. Bush. Estados Unidos atrajo un ratio de cobertura de un máximo histórico de $9.07 por los $30,000 millones de certificados a cuatro semanas que subastó el 20 de diciembre pese a que pagan cero por ciento de interés.
En tanto Standard Poor’s despojó a los Estados Unidos de su calificación crediticia AAA el 5 de agosto, los bonos del Tesoro con vencimiento en 10 años o más rindieron no obstante 27.3%. La propagación de la crisis de la deuda soberana en Europa y un crecimiento global más bajo están llevando a los inversores a la seguridad de los activos estadounidenses, lo cual contribuye a contener los costos de endeudamiento y a hacer que éste resulte más barato como porcentaje del producto interno bruto para financiar el déficit que cuando el país tuvo por última vez superávits fiscales.
“Si estas dos últimas semanas sirven de indicador de cómo comenzará el año próximo, hay una demanda casi insaciable”, dijo el 21 de diciembre en una entrevista telefónica Ira Jersey, estratego de tasa de interés en Credit Suisse Group AG de Nueva York, uno de los 21 principales agentes de valores que están obligados a ofertar en las subastas. “Tenemos una reserva considerablemente reducida de activos libres de riesgo en el mundo y los bonos del Tesoro estadounidense son uno de los pocos que quedan”.
La última vez que los bonos del Tesoro estadounidense con vencimiento más prolongado rindieron tanto como este año fue en 1995, cuando se recuperaron 30.7%. Los bonos del Tesoro estadounidense fueron algunos de los mejores activos para tener este año, rindiendo 8.9 %.