El presidente de EE.UU., Barack Obama, instó ayer al Congreso a que apruebe sin demoras 50,000 millones de dólares para obras de infraestructura, al señalar que el sector de la construcción ha sido uno de los más golpeados por la crisis.
“Cuando queda mucho por hacer, no tiene absolutamente ningún sentido que (los trabajadores) no estén trabajando, cuando hay tantas carreteras y puentes que necesitan reparación o reconstrucción”, dijo Obama, durante un acto en el Key Bridge.
En mangas de camisa, Obama señaló que dos de esos cinco puentes son “deficientes” y requieren reparaciones, pero que también hay carreteras y puentes deficientes en todo Estados Unidos.
“Nuestra vetusta infraestructura de transporte le cuesta a los negocios y familias estadounidenses cerca de 130,000 millones de dólares al año” y eso supone una carga para los negocios, consumidores y economía en general, manifestó el mandatario.
Al destacar la urgencia de modernizar la infraestructura, Obama dijo que, como porcentaje de su economía, Europa "invierte más del doble" en su infraestructura y China más de cuatro veces que lo que invierte Estados Unidos.
Interrumpido por aplausos, Obama consideró inaceptable que China y Europa “construyan los mejores puentes y trenes de alta velocidad y nuevos y relucientes aeropuertos” mientras en EE.UU. hay más de un millón de desempleados en el sector de la construcción.
Obama criticó que los republicanos en el Senado bloquearon el mes pasado su plan para la creación de empleos, que incluye 50,000 millones de dólares.