El presidente Barack Obama recuperará planes de reducción del déficit rechazados anteriormente y de aumentos de impuestos a los ricos y propondrá nuevos incentivos para que las empresas devuelvan empleos a los Estados Unidos, todo ello en el marco de su presupuesto fiscal 2013, dijeron funcionarios del gobierno.
El plan de gasto del año electoral, que debe presentarse al Congreso el 6 de febrero, apunta a demostrar la decisión del gobierno de combatir el déficit a largo plazo del país.
Los Estados Unidos se encuentran en un momento decisivo, dijo ayer Obama a líderes empresariales en un acto en la Casa Blanca, donde prometió buscar incentivos de impuestos para las compañías que hagan nuevas inversiones en el país o que devuelvan al plano nacional empleos del exterior.
“Luego de perder empleos durante más de una década, los industriales estadounidenses ahora llevan dos años incorporando puestos de trabajo”, dijo Obama. “Sin embargo, hay mucha gente que sigue buscando trabajo, por lo que ahora es el momento de dar un paso al frente”.
Se estima que el crecimiento económico y la creación de empleo van a ser los temas principales de la campaña presidencial este año.
Mitt Romney, un ex gobernador de Massachusetts y favorito para la nominación republicana, hace de la crítica a la política económica de Obama el centro de sus discursos.
El desempleo declinó en diciembre por cuarto mes consecutivo y llegó a 8.5%, mientras que el Departamento de Trabajo ha mencionado seis meses consecutivos de creación de 100,000 empleos o más.
De todos modos, el índice se encuentra por encima de 8% desde hace casi dos años y es poco lo que se ha hecho por recuperar los 8.75 millones de puestos de trabajo perdidos como consecuencia de la recesión que llegó a su fin en junio de 2009.
Sólo un presidente estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial, Ronald Reagan, logró la reelección con un índice de desempleo de 7.2% el día de los comicios de 1984 luego de haber declinado casi tres puntos porcentuales en los 18 meses anteriores.
Obama también intenta combatir el déficit de 2011.