Un mes antes de que se cumpla el plazo, las negociaciones entre el presidente Barack Obama y los republicanos para evitar que la economía se precipite a un abismo fiscal siguen en una etapa preparatoria. Las negociaciones importantes siguen estancadas mientras las partes siguen buscando cierta palanca política.
Así se llegue a un acuerdo o no, nada parece estar claro hasta que esté cercano el plazo de fin de año, cuando el aliciente de partir con motivo de las fiestas de fin de año agudice la mente de los negociadores. “Hay un estancamiento. No nos engañemos”, destacó el viernes el presidente de la Cámara de Representantes John Boehner, de Ohio, cerrando una semana de teatro político por parte de un gobierno dividido. “En este momento no hemos llegado a ningún sitio”.
El líder republicano habló mientras Obama casi se refería a los republicanos como los villanos sin corazón. Al no haber aprobado una extensión del recorte de impuestos a la clase media podría ser equivalente a un “trozo de carbón” de Navidad para millones de personas, destacó Obama en Hatfield, Pensilvania.