Unos 60 obreros de las bananeras independientes del área de Divalá, provincia de Chiriquí, a quienes se les adeuda más de B/.200 mil en concepto de prestaciones laborales, cerraron la entrada a la finca Santa Teresa, en dos de sus intersecciones, impidiendo el paso de los camiones que transportaban la fruta hacia los diferentes mercados.
Paulino Cedeño, secretario general del sindicato de trabajadores, indicó que hasta la fecha han sido muchas las promesas incumplidas por parte de las autoridades de gobierno y de los propietarios de las fincas, quienes desde hace algunos meses firmaron un acuerdo en donde se incluía el pago de las prestaciones.
Expresó que necesitan una respuesta, pero no con amenazas como se les hizo saber a través de las autoridades de la Gobernación, quienes les indicaron que si no despejaban la vía se enviaría a las unidades antidisturbios. "Con esas acciones se demuestra que el gobierno sólo sabe reprimir al pobre y no darle solución a los conflictos", sostuvo.
Dijo que si las autoridades fueran un poco más responsable se obligaría a los propietarios de las fincas a que se apersonaran al lugar para que cumplieran con el pago a los trabajadores. "Queremos que se obligue a los dueños de las fincas a que paguen los cheques que se les deben a los trabajadores; de lo contrario, seguirán las protestas" advirtió.
Por su parte, Juan de Dios Orocú, uno de los obreros afectados, indicó que no pueden seguir esperando, porque en estos momentos no tienen comida para dar a sus hijos y cumplir con las necesidades del hogar, por lo que solicitó que el problema se resuelva lo más pronto posible, pues desde hace un mes no tienen ningún ingreso económico.
"Estamos trabajando con hambre y sin sueldo", dijo Orocú, aclarando que existen aproximadamente unos 300 obreros que se encuentran en la misma situación. Los manifestantes se mantuvieron en el lugar hasta avanzadas horas de la tarde, sin embargo, no se apersonó al lugar alguna autoridad que pudiera brindar respuestas a los quejosos.