Reducir las desigualdades y relanzar la actividad económica simultáneamente es posible, si se acometen reformas en los mercados de trabajo, en los sistemas impositivos y en la educación de alto nivel, según un informe publicado el pasado sábado, por la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)
“La creciente desigualdad es uno de los mayores riesgos del futuro para la prosperidad y la seguridad”, aseguró en un comunicado el economista jefe de la OCDE, Pier Carlo Padoan, quien señaló que los gobiernos tienen el reto de “poner a la gente a trabajar y reducir la ascendente diferencia de ingresos”.