El secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el venezolano Alí Rodríguez, expresó ayer en Viena su preocupación porque los productores ajenos al cártel no mantengan los recortes anunciados más allá del invierno.
En declaraciones difundidas por OPECNA -la agencia de noticias de la organización-, Rodríguez reaccionó así a la decisión rusa, anunciada el miércoles, de reducir sus exportaciones de crudo en 150,000 barriles por día (b/d). La OPER recortará su oferta en 1.5 millones de barriles diarios.
Hasta ahora, la OPEP había recibido el apoyo de México (que reduciría sus ventas en 100,000 b/d), Noruega (que retiraría entre 100,000 y 200,000 b/d), Omán (probablemente con 40,000 b/d) y Angola (que expresó su disponibilidad a contribuir), recuerda el comunicado de la agencia.
Tras alegrarse de la decisión rusa, que supone el acercamiento del principal productor independiente de crudo, Rodríguez "dijo que si bien estaba muy complacido por el compromiso y la solidaridad demostrada por los productores no-OPEP, estaba preocupado por la duración de los recortes prometidos".
Reiteró concretamente su advertencia del peligro de un colapso de los precios del crudo -que desde el 11 de septiembre han caído más del 30 por ciento- si los compromisos de controlar la oferta no se mantienen firmes "durante el tiempo que sea necesario". "Podemos experimentar graves problemas durante el segundo trimestre, aunque ahora se implementen las condiciones adecuadas en el mercado", dijo.
"Nadie puede predecir exactamente qué efecto tendrá la recesión en la demanda mundial de crudo, pero con la caída habitual de la demanda en el segundo trimestre (debido al fin del invierno en el hemisferio norte), impera estar preparados. Y eso significa actuar ahora", insistió.