La crisis alimentaria mundial por los altos costos de los productos y el temor de una hambruna generalizada llevó ayer a que desde diferentes puntos del planeta organismos multilaterales emitieran enérgicas protestas y plantearan posibles soluciones a la problemática.
La XXX Conferencia Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) concluyó este viernes en Brasilia con la convicción de que la crisis de los precios de los alimentos en el mundo será prolongada, por lo que es necesario redoblar el apoyo a los países más pobres y vulnerables. "Se dice que si la producción aumenta los precios bajan, pero no es eso lo que va a pasar", aseguró en el foro Jacques Diouf, director general de la FAO.
En relación con América Latina y el Caribe, Diuf dijo que parte de la solución sería redoblar el apoyo a la agricultura familiar, mejorar el acceso al agua, fertilizantes y semillas, y dotar a las zonas rurales de una mejor infraestructura vial y de distribución.
El ministro de Brasil, Celso Amorim, pidió que organismos combatan los subsidios agrícolas en Europa y EE.UU.