Los países de Latinoamérica deben acometer “hondas reformas fiscales”, para poder aplicar políticas de gasto público eficientes que, a su vez, contribuyan a aumentar la cohesión social, señala el Banco de España en su último informe de coyuntura económica.
En un artículo comparativo sobre los procesos de integración económica en esa región y en Europa, este organismo añade que otras reformas esenciales son la mejora en la dotación de capital humano y de infraestructuras, un sistema financiero “profundo, saneado y resistente” y un mercado de trabajo “más cohesionado”.
Según el estudio, la convergencia experimentada por los países de la periferia europea muestra que un banco central independiente, la prohibición de financiación monetaria, normas fiscales prudentes, requisitos mínimos de transparencia en la información y mecanismos que aseguren la compatibilidad entre el federalismo fiscal y la disciplina son “ingredientes básicos de una estrategia exitosa.
La ausencia de un marco institucional supranacional como el existente en la Unión Europea exige a los países de América Latina un “esfuerzo adicional” en la aplicación de políticas económicas “razonables y decididas”, subraya el Banco de España.
Asegura que, pese a las crisis recientes en la zona, que han suscitado inquietud y dudas sobre si el rumbo emprendido es el adecuado, el grado de estabilidad macroeconómica alcanzado es la “piedra angular” para el crecimiento.
Apunta a Chile, donde las reformas fueron más tempranas, y México, donde fueron más intensas, como ejemplos de que los países más exitosos han sido aquellos que han aplicado las políticas de estabilidad y las reformas estructurales e institucionales de manera más perseverante.