Una semana después de que el G-20 apoyara una conclusión de la Ronda de Doha antes del final del año, los países de la Organización Mundial del Comercio (OMC) despejaron ayer el camino para una reunión ministerial, aunque persisten las dudas de que puedan resolverse a tiempo la larga lista de temas en liza.
En la reunión que hubo en Washington el 15 de noviembre pasado, las mayores potencias y los países emergentes decidieron dar un impulso a las conversaciones para liberalizar el comercio mundial, que se negocian desde hace más de siete años.
Se abrió entonces la posibilidad de convocar una reunión ministerial en diciembre.
Es por ello, que una quincena de embajadores de los países clave de la OMC se reunieron ayer Ginebra convocados por el director general de la entidad, Pascal Lamy, para hacer un análisis de la situación y decidir qué pasos tomar. A la salida de la reunión las valoraciones fueron opuestas.
El más extremo y explícito de todos fue el embajador argentino, Aberto Dumont, quien dijo a los periodistas que de la reunión no se desprendía "nada concreto", y que no entendía como se podía seguir hablando de una ministerial, cuando "hay tantos temas aún por resolver".
Fuentes que pidieron no ser citadas dijeron que Dumont había afirmado que "era imposible" obtener un acuerdo antes de fin de año.
Por su parte, el embajador estadounidense, Peter Allgeier, afirmó que él "asume que hay una alta probabilidad de que se dé la reunión ministerial".
Según fuentes de la OMC, los asistentes al encuentro acordaron, a petición de Lamy, centrarse en cuatro temas importantes.