Al igual que muchos otros inversionistas japoneses, Hiroo Sato quedó en la ruina hace una década cuando reventó la burbuja especulativa en esta nación. En la actualidad está recuperando parte de su dinero en un floreciente mercado de valores. El ejecutivo bancario también está colocando más de la quinta parte de su dinero en una inversión extranjera: participaciones monetarias de bajo riesgo de la aseguradora estadounidense Hartford Life.
Las inversiones extranjeras, que los japoneses evitaron durante muchos años, están dando mayores posibilidades de éxito a la más reciente recuperación económica, a diferencia de lo que sucedió en el pasado.