Panamá posee el peor panorama frente a los procesos de integración que se adelantan en la región, incluso, para los efectos prácticos no está en el mapa del comercio internacional, aseguró Carlos Ernesto González Ramírez, exnegociador del GATT (Tratado general de aranceles) al exponer sobre los "Avances de las Negociaciones Comerciales" en la sesión de Arden&Price Consulting.
El análisis del exnegociador parte de un estudio de la Organización de Estados Americanos denominado "Proliferación de acuerdos subregionales de comercio en las Américas". Según el estudio un 80% del comercio llevado a cabo en el hemisferio, se da bajo el marco de algún acuerdo de libre comercio.
Y se espera que la mayor parte de estos programas de liberalización comercial de los países de América Latina y el Caribe eliminarán los aranceles para casi todos los productos en el año 2006 y que la mayoría de los acuerdos bilaterales regionales, resultan en liberalización plena para el año 2012.
Por ejemplo, Costa Rica, Chile y México son los países que destacan con una agenda agresiva de acuerdos comerciales y han logrado grandes ganancias en este proceso.
Esta visión de la región -dice el analista- coloca a Panamá en una situación de desventaja, siendo éste el único país que no tiene "aún un acuerdo de libre comercio con nadie".
El entorno y el probable aceleramiento de los procesos de integración dan a Panamá un panorama negativo. "El país no va en ninguna dirección y nos estamos quedando fuera del proceso", dijo.
La realidad ubica a Panamá como miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Tiene firmado y ratificado el texto del Tratado de Libre Comercio (TLC) con El Salvador, pero no por Panamá.
En la actualidad, el Viceministerio de Comercio Exterior (VICOMEX) lleva a cabo negociaciones a listas de acceso específica con Nicaragua, Costa Rica, Guatemala y Honduras; un TLC con México, las conversaciones para un Acuerdo de Libre Comercio de las Américas, para un acuerdo de alcance parcial con Colombia y República Dominicana, el TLC con Taiwán y las negociaciones de OMC, producto de la nueva Ronda lanzada en Doha.
Pese a estos pasos, González Ramírez advierte que el Gobierno no parece tener una dirección clara en materia de Comercio Exterior y se está reflejando con claridad en el tema del TLC con EU.
Explicó que al firmar el Trade Promotion Authority (TPA), el presidente de EU, George Bush, dijo que suscribiría con los centroamericanos y en ningún momento mencionó a Panamá.
Además, las "conversaciones exploratorias" como ha denominado el Gobierno a sus reuniones para un TLC con EU "realmente son reuniones con el Trade & Investment Council". Este mecanismo surge producto de un acuerdo marco firmado durante la administración del expresidente Guillermo Endara y la administración estadounidense. "En esta instancia sólo se analiza como se puede avanzar para entonces comenzar unas negociaciones como tal", asegura el exnegociador del GATT.
Por otro lado, sostuvo que si Centroamérica firma con EU "nosotros quedamos reducidos a nuestra mínima dimensión, fuera del flujo de inversiones y de comercio, porque hasta los países de Centroamérica van a tener un acceso a mercado sustancialmente más amplio que el de Panamá". El analista consideró que en el tema de EU, el gobierno está jugando un juego peligroso especialmente por la falta de indefinición en el VICOMEX.
De continuar en esta dirección, Panamá tendrá que entrar al proceso ya iniciado con una sola voz de negociación por parte de Centroamérica y adherirse "sin poder decir nada", destacó González Ramírez.
Las dificultades que han llevado a Panamá a un retraso en la integración regional son producto de una combinación de dos factores: la defensa de ser poseedores de una economía diferente, y la necesidad de cambiar la estructura del VICOMEX.
En el caso de la primera, el analista destaca que esta excusa "está quedando sobrepasada y sin razón. Primero, defendíamos la premisa de una economía dolarizada, ahora resulta que El Salvador y Ecuador manejan igual moneda; segundo, teníamos el salario mínimo más alto, pero en Costa Rica el salario es más elevado ... las excusas se nos están terminando".
De hecho el país ha perdido oportunidades valiosas -comenta- las excusas eran realmente fortalezas porque contar con el dólar permitía un acceso a financiamiento barato, ofrecía estabilidad y los niveles de productividad del panameño eran mejores en esa época.
A juicio de González Ramírez, estas excusas fueron utilizadas para no entrar en los procesos de integración y mantenerlos alejados del mismo a pesar de ser un país que vive fundamentalmente del comercio exterior, pero lo hacemos por islas.
Mencionó además que el poseer un Viceministerio de Comercio Exterior dentro del Ministerio de Comercio e Industrias, un ministerio que se ha quedado sin funciones obliga a que esta instancia sea transformada a Ministerio de Comercio Exterior o trasladar sus funciones a la Cancillería.