Avance
- 55 es la posición en facilidad para hacer negocios otorgada por el Banco Mundial para el 2014.
- 61 posición que ocupó el país en 2013, de acuerdo al organismo internacional.
Para el 2014, Panamá se posiciona en el puesto número 55 de los países con mayor facilidad para hacer negocios en el mundo, entre 189 economías estudiadas, avanzando seis puestos con respecto al índice de 2013, cuando ocupó la posición 61, según el reporte Doing Business (Haciendo negocios) del Banco Mundial.
El índice es liderado por Singapur, Hong Kong en segundo lugar, seguido de Nueva Zelanda, y Estados Unidos en cuarto lugar.

Entre los 10 aspectos que son evaluados por el Banco Mundial, Panamá mejoró en seis de ellos, retrocedió en dos y se mantuvo igual en dos. En manejo de permisos de construcción mejoró 14 escalones, al pasar del 76 al 62, en el caso de obtención de electricidad, superó un puesto, al ubicarse en el 16 cuando anteriormente se encontraba en el 17.
Evaluación
En la evaluación de registro de propiedades, mejoró siete puestos, del 81 al 74. Sin embargo, en obtención de crédito retrocedió tres lugares, pasando del puesto 52 al 55.
Por otro lado, en protección a los inversores fue donde mayor avance reflejó Panamá, mejorando 15 puesto, al pasar de la posición 95 a la 80, no obstante, en pagos de impuestos, el istmo aún no termina de librar la batalla, ya que solo recuperó un peldaño hasta llegar al 175, ubicándose en los últimos lugares de la lista.
En el caso del comercio transfronterizo y resolución de solvencia no se presentaron cambios; el istmo se mantiene en las posiciones 11 y 112, respectivamente, mientras que en el cumplimiento de contratos también se retrocedió, al ubicarse en el puesto 127 del índice.
Sin embargo, en la calificación de apertura de negocios Panamá solo mejoró un escalón, al pasar del 26 al 25, a pesar de que durante el 2012 se aperturaron 34,468 nuevas empresas, mientras que en los países vecinos como Costa Rica se fundaron 11,800 y en Colombia 62,993.
Retos
El expresidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede), Roberto Troncoso, está de acuerdo con las evaluaciones del Banco Mundial (BM).
No obstante, cree necesario un poco más de reforzamiento en el sistema o la administración de justicia, ya que una cosa es el clima de negocio y otra la confiabilidad que generan las regulaciones adecuadas que ha llevado a cabo el sistema bancario, además del buen desempeño de entidades como el Registro Público y el Ministerio de Comercio e Industria (Mici).
Agregó que la perspectiva de crecimiento se mantiene. “Dependerá del nuevo gobierno darle forma a la estrategia de desarrollo de Panamá y establecer nuevos modelos de desarrollo.
De cuerdo a Troncoso, los nuevos modelos deben estar dirigidos al sector privado, porque sucede que el mayor inversionistas en estos momentos es el Estado, pues está invirtiendo en las obras más grandes.
Según el ejecutivo, el Gobierno no le ha restado importancia a desempeñar el rol de facilitador del sector privado para que este repunte y que pueda hacer mejores y mayores negocios. “Este es un papel que debe entender el nuevo gobierno y desempeñar a cabalidad”, dijo.
Más por hacer
Para el director general del Centro Nacional de Competitividad, Nicolás Ardito Barletta, aún queda mucho por hacer, pero es alentador ver en los indicadores del Banco Mundial que Panamá ha avanzado en temas importantes.
Sin embargo, el economista Raúl Moreira fue más allá de la satisfacción por un buen clima de negocios, y expresó su preocupación por lograr que estos resultados positivos representen una verdadera mejoría en la calidad de vida de todos los panameños.
Para Moreira, la calidad de empleo que generan las empresas extranjeras y nacionales, que gozan de esta facilidad de hacer negocios, no es la esperada, ya que cada día hay más contrataciones para empleo parcial y menos para tiempo completo.
Por su parte, Enrique Asensio coincide con el informe que indica un avance en el manejo de permisos de construcción, pero destaca que la variedad en los valores de permisos, movimiento de tierra y tarifas de bomberos afectan la inversión en proyectos sociales.