Panamá figura entre los siete países latinoamericanos en los que empeoró la distribución del ingreso, de acuerdo al estudio de la CEPAL denominado "Panorama social de América Latina 1998". Según el estudio, durante los años noventa la región tuvo un magro desempeño en lo que se refiere a la distribución del ingreso, debido a que persistió el alto grado de concentración, enraizado en factores patrimoniales, ocupacionales, educacionales y demográficos.
Entre los países en los que se acentuaron las desigualdades entre ricos y pobres acompañan a Panamá, Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, Costa Rica y Paraguay. Mejoró la distribución del ingreso en México, Uruguay, Bolivia y Uruguay. En Chile se conservó la concentración de años anteriores.
A juicio de los economistas de la CEPAL, se ha confirmado que el crecimiento económico no determina por sí solo lo que pueda suceder con la distribución del ingreso. Por ejemplo, el crecimiento económico negativo de Venezuela coincidió con la tendencia a la polarización de la distribución, mientras que en México la distribución mejoró, no obstante que el ingreso per cápita sólo aumentó en 0.3 por ciento en promedio. Señalan los técnicos que en Chile y Argentina se produjeron alzas importantes del ingreso per cápita. Sin embargo, en Chile la distribución se mantuvo estable y en Argentina se incrementaron las distancias socioeconómicas.
El estudio llega a la conclusión de que Uruguay se consolidó como el país que posee la mejor distribución del ingreso de América Latina debido, entre otros factores, a las transferencias del sector público, especialmente las jubilaciones y pensiones . Se asegura que las transferencias también fueron relevantes para la reducción de la pobreza, en especial en Brasil, aunque en este país no lograron modificar la pauta distributiva general, ya que la misma fue captada de igual modo por los estratos de mayores ingresos.