Cuando un país necesita financiamiento, recurre en muchas oportunidades a la emisión de bonos, pero la buena venta de estos títulos dependerá de la calificación de riesgo que posean las finanzas del país emisor. Desde este punto, Panamá es la mejor opción de la región para muchos compradores de bonos.
Según las calificadoras Standard & Poors (S&P) y Fitch, la calificación que merecen las finanzas públicas de Panamá es BBB, mayor a la BB+ de Costa Rica, la BBB- de Colombia, el BB+ de Guatemala, el B- de Belice, el B+ de El Salvador y la B de Honduras.
Las calificadoras son las encargadas de evaluar el riesgo de que un país pague o no su deuda a los prestamistas, que en este caso serían los compradores de los bonos.
Para realizar este tipo de análisis, las agencias toman en cuenta aspectos como historiales crediticios y de calificaciones de riesgo, estructuras fiscales, situaciones políticas que puedan afectar las finanzas, entre otras.
En el portal web de la agencia Moody's, la calificadora explica que las calificaciones asignadas a los emisores o emisiones representan la opinión de Moody's en cuanto a la capacidad de una entidad para repagar su deuda. Las calificaciones de Moody's se asignan sobre la base de una valoración independiente, teniendo en cuenta las características específicas de cada institución o deuda emitida.
Sin embargo, el economista y catedrático Juan Jované comentó que las calificadoras cometen un error en fijarse solo en las estructuras fiscales.
Según el experto, “estas agencias internacionales no le prestan mayor atención al endeudamiento privado”, que también podría afectar el poder de pago de deuda pública en un país.
No obstante, Jované explicó que uno de los grandes beneficios de Panamá es la presencia del Canal como empresa que aporta al Estado, ya que es un activo fijo; las calificadoras se fijan en los aportes que entrega el Canal al Estado.
Las agencias de crédito, también conocidas como agencias de rating, dividen a los países del mundo en dos grandes grupos: los que poseen grado especulativo y los que poseen grado de inversión.
Los de grados especulativos son aquellos países cuya calificación está entre D y BB, mientras que los de grados de inversión, entre los cuales se ubica Panamá, están entre BBB y AAA.
El economista Rolando Gordón explicó que para saber la capacidad de pago de un país se compara el ingreso con la deuda, y el porcentaje resultado de esa ecuación es la capacidad de pago de un país.
Gordón comentó que la capacidad de pago de Panamá se encuentra en alrededor de un 30%, esto quiere decir que de cada dólar que ingresa, 30 centavos están destinados para pagar.
“Cuando ese porcentaje da por ejemplo 120%, quiere decir que por cada dólar que ingresa al país, 120 centavos se deben pagar a la deuda, es decir, que no tiene capacidad de pago”, explicó.
Gordón enfatizó que, a mayor riesgo, mayores tasas de interés tienen los títulos o bonos de un Estado, “porque un comprador se arriesga si va a ganar mucho más, pero el vendedor se endeuda mucho más también”.
Emisión de bonos representa mayor endeudamiento externo para el país
Emitir bonos en el mercado nacional e internacional es, en términos coloquiales, pedir prestado a quien sea el comprador de este bono para posteriormente pagarle en un tiempo estipulado con cierta cantidad de intereses, lo que se traduce en mayor deuda para Panamá.
Esta semana, el Consejo de Gabinete aprobó la emisión de bonos del Estado por mil millones de dólares para financiar parcialmente el presupuesto para la vigencia fiscal 2015 y otras, deuda que se sumaría a los 18 mil 230 millones de dólares de deuda externa con los que se cerró 2014.
Sin embargo, desde que se aprobó el proyecto de ley número 062-14, que aumenta el límite de déficit fiscal del 2.9% a 3.9% del producto interno bruto (PIB), este incremento a la deuda total del país es permitido.
Además, por el buen historial de pago y las proyecciones favorables que mantiene el país, más de un comprador estará dispuesto a seguir prestando.