Panamá cumple con 23 de los 25 principios del Acuerdo de Basilea 2, obteniendo la calificación "favorable" sobre la aplicación de las normas internacionales de regulación y supervisión bancaria, revela el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En los dos principios considerados materialmente que no se cumplen de Basilea 2, se registran esfuerzos en vías de lograr su cumplimiento.
El informe fue elaborado por un equipo del FMI que visitó Panamá en los meses de abril y mayo, para realizar una evaluación del cumplimiento del Módulo 2 del Acuerdo de Basilea por parte del sistema financiero de Panamá.
Sin embargo, el Foro de Estabilidad Financiera mantiene a Panamá en la categoría más baja (grupo III) de los centros financieros Off Shore.
De acuerdo al informe, se refleja el compromiso de las autoridades panameñas por atacar las áreas que dan pie a la preocupación del Foro de Estabilidad Financiera.
La evaluación del Módulo 2 se describe en el informe de la junta, llamado "Centros Financieros Off Shore y el Papel del Fondo Monetario Internacional".
"Mientras que la Superintendencia de Bancos todavía tiene trabajo por hacer, esta evaluación del "módulo 2" valida que Panamá ha logrado un progreso significativo hacia el establecimiento de un marco para la supervisión y regulación del sistema bancario, cumpliendo así con la mayoría de los estándares internacionales", sustenta el FMI.
Desde que pasó la ley bancaria de 1998, la Superintendencia de Bancos ha emitido y aplicado una serie de regulaciones que se avienen a prácticas internacionalmente aceptadas.
El equipo del FMI también observó indicios de un debilitamiento en el ambiente crediticio, mientras que los niveles generales del sistema de préstamos no cumplidos es moderado, hay signos de deterioro en la calidad de los activos y en los niveles de capital, entre los bancos con oficinas principales en la localidad. El FMI concluyó que este tema merece un escrutinio más profundo.
El informe del FMI aclara que los seguros, valores y otros sectores financieros no bancarios, no se incluyeron como parte de la evaluación del módulo 2, porque se consideraron pequeños con respecto al sistema bancario.
El equipo del FMI observó en su revisión que en dos de los sectores (seguros y compañías financieras) una aparente escasez de recursos para ser supervisados.
También señala que los representantes del sector financiero, aludieron a dificultades con respecto a la Ley de Bancarrota, que plantea una preocupación con respecto a la obtención de una solución efectiva para los créditos en situación peligrosa. "Varios banqueros mencionaron que no existe un mecanismo formal para una renegociación administrada", expone textualmente el informe presentado por el equipo del FMI.
Las actividades bancarias representan el componente más significativo del sector de los servicios financieros, con activos bancarios que ascendieron a 38 billones de dólares, a finales del 2000, o aproximadamente, 3.8 veces el Producto Interno Bruto (PIB).
"El importante sistema bancario relativo a la economía, refleja la confianza que se tiene sobre Panamá, como un centro financiero internacional", considera el informe del FMI.
Asimismo, sostiene que, aunque Panamá se ha caracterizado por ser un centro financiero Off Shore, una mayoría sustancial de las actividades bancarias, son efectuadas por bancos de licencia general, que no tienen ninguna restricción en cuanto a su capacidad para realizar transacciones con residentes y no residentes.