Panamá se está viendo obligado a tomar una pronta decisión para defenderse o ceder su "práctica del secreto bancario", ante la posibilidad de ser considerado un paraíso fiscal.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) insiste en que no elabora ninguna lista de paraísos fiscales, sino que se limita a entregar a los organizadores de la cumbre del G-20 información sobre en qué medida cooperan los países en la lucha contra el fraude fiscal.
Este martes la prensa suiza publicó un listado de 46 países que supuestamente no cooperan suficientemente en materia fiscal.
En el listado se encuentran los que menos se ajustan a los estándares de la OCDE, que son Panamá, Andorra, Anguila, Austria, Suiza, Malasia, Hong Kong, Singapur, Belice, Chile, islas Cook, Costa Rica, Macao y Guatemala.
De estos, Suiza y Andorra han manifestado su disposición a levantar el "secreto bancario".
El tema exige un análisis y posiciones sólidas, y para esto los gerentes de los bancos en Panamá se reunirán durante la Convención Bancaria a fin de asumir una posición ante esta situación, indicó Moisés Cohen, presidente de la Asociación Bancaria de Panamá.
Para Cohen, Panamá es un país muy serio donde se pueden hacer negocios, "y no es un paraíso fiscal".
El practicar el secreto bancario es el motivo que tiene a varios países como Panamá en esta situación, aunque algunos ya han cedido.
Reacciones.
Alexis Arjona, gerente de Banco Aliado y expresidente de la Asociación Bancaria, dijo que cada país tienen derecho a defender lo suyo y que Panamá debe tomar una postura que guarde sus intereses.
Agregó que el país debe estar dispuesto a cooperar hasta donde se puede, y lo que no debe es estar dispuesto a cambiar sus leyes y forma de vida para satisfacer a otros países y al resto del sector bancario mundial.
Añadió que el que Panamá haya decidido que los intereses sobre las cuentas bancarias en el país sean libres de impuestos, "es una decisión soberana de Panamá".
El banquero también se mostró a favor de aplicar la ley de retorsión a todos aquellos países que consideran a Panamá como paraíso fiscal.
Esta ley permitiría una reciprocidad en el trato que le dan algunas naciones.
Mientras, el excontralor Rubén Darío Carles dijo que se deben mantener las condiciones para que el centro bancario panameño continúe con la solidez financiera actual.
Por su parte, Francisco Conto, ex gerente del Citibank, es de la opinión que se deben proteger las ventajas competitivas que hasta ahora lo han mantenido sólido, y esto no significa que no sea un país cooperador. Afirmó que Panamá debe hacer un trabajo en equipo con el Gobierno y el sector privado.