Las autoridades de Panamá y Costa Rica firmaron un acuerdo, que debe ser ratificado por los Parlamentos de cada país, para implementar en su frontera una aduana yuxtapuesta a fin de agilizar los trámites, servicios y el movimiento de carga.
El director nacional de Aduanas de Panamá, José Gómez, explicó que el convenio fue suscrito el miércoles y que el mismo establece un plazo de 60 días para que sea presentado a los Parlamentos de cada país para su ratificación.
El acuerdo contempla la implementación de la llamada aduana yuxtapuesta, es decir, que el proceso de aduana de todo lo que sale de Panamá "se va a hacer en Costa Rica, y que el aduanaje de todo lo que viene de Centroamérica y Costa Rica se va a hacer en Panamá".
Ello implica que del lado panameño habrá inspectores de Costa Rica y en el costarricenses funcionarios de Panamá de áreas como sanidad, alimentos, farmacia, explicó el director de Aduanas en una entrevista con la cadena local Telemetro.
Gómez recalcó que la puesta en marcha de la aduana yuxtapuesta es una propuesta del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que aprobó un crédito de 50 millones de dólares para el proyecto, que incluye "la construcción de un centro de control integrado que nos va a permitir en un espacio de 10 hectáreas operar como Dios manda".
Se aspira a contar en el puesto fronterizo con Costa Rica con una "aduana moderna, que facilite y que haga mucho más rápido todo el proceso" de revisión y movimiento de carga, agregó el director de Aduanas de Panamá.
El sector privado y los transportistas de carga suelen quejarse de la lentitud con la que operan las aduanas en la frontera no solo de Panamá y Costa Rica sino a lo largo de toda Centroamérica.
Organismos como el BID y el Banco Mundial insiste en la necesidad de agilizar el transporte de carga en la región para abaratar costos y hacer el comercio intrarregional más competitivo.