La renqueante situación económica mundial, con la desaceleración china, el crecimiento anémico en la Eurozona y la caída del precio de materias primas que sufren los emergentes, es el escenario que encontrarán los líderes mundiales en la cumbre del G-20 en Antalya, en los próximos días 15 y 16.
El Grupo de los 20 (G-20) está compuesto por 19 de las mayores economías desarrolladas y emergentes del mundo, así como la Unión Europea (UE), lo que representa el 85% de la economía mundial y más del 75% del comercio mundial.

El G-20 se ha convertido así en una herramienta imprescindible para acordar normas financieras y bancarias de alcance mundial, al poder sentar en la misma mesa a las mayores economías del mundo, como EE.UU., China, Japón, Alemania, así como a importantes emergentes como India, Brasil, México y Sudáfrica, o invitados como España.
Más de seis años después de la crisis de 2008, el G-20 fijará las últimas piezas importantes de una regulación diseñada para evitar que se repitan los colapsos bancarios que llevaron a los rescates multimillonarios de entidades financieras en los Estados Unidos y Europa.
Estas reformas prevén que los bancos mantengan importantes reservas de títulos que puedan convertir en liquidez en caso de que haya problemas con algún prestamista.
Debate
- Una posible subida de los tipos de interés en Estados Unidos en las próximas semanas (algunos analistas sostiene que podría ser incluso en diciembre del presente año) debido a los buenos datos laborales en la primera economía mundial, podría también afectar a las divisas de los emergentes.
- La Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos habría retrasado por meses esta subida de los tipos de interés referencial.
Cumplir los planes mejoraría el PIB
El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, señaló que es el "tiempo de actuar", al recordar que en noviembre de 2014 el G-20 acordó un plan de acción con alrededor de mil compromisos "que, de aplicarse plenamente, sumarán más de $2 mil millones al PIB (Producto Interior Bruto) mundial y generarían millones de empleos adicionales para nuestros ciudadanos para 2018".
El G-20 también seguirá trabajando en la transparencia fiscal y la Unión Europea considera que en esta reunión "debería haber un acuerdo ambicioso“.