El cáncer en Panamá ocupa los primeros lugares como causa de muerte desde principios de la década de los 80. La mortalidad por cáncer es mayor en los hombres con relación a la mujer.
Esto no es debido a la mayor incidencia de tumores malignos como en el pulmón y el cáncer de estómago. El cáncer de mama y el cérvico uterino son los cánceres de mayor incidencia en la mujer. En los hombres el que mayor crecimiento ha tenido es el de la próstata.
Lamentablemente, mientras el enemigo crece las defensas han quedado rezagadas pese a los esfuerzos que realiza el país en campañas de prevención.
Por ello es que el cáncer se ha convertido en un problema de salud pública, porque al igual que en las arcas nacionales, también existe un déficit en atención y en presupuesto. Las instituciones públicas no tienen suficiente dinero.
Al parecer el sistema actual no invierte masivamente en la prevención y no da la oportunidad de que se diagnostique y se brinde tratamiento oportuno al paciente.
Hay déficit por todos lados. Se requieren muchas cosas en cuanto a mantenimiento, el presupuesto es deficitario y el manejo de los pocos recursos no es eficiente.
Pero por otro lado, la falta de planificación en la capacitación de recurso humano se convierte en un gran problema, porque son pocos los profesionales que estudian esta especialidad.
Estudios revelan que el impacto económico puede reducirse significativamente si se invierte en una campaña de prevención y diagnóstico temprano contra el cáncer.