El posible descubrimiento en México de nuevos yacimientos de petróleo lo suficientemente grandes como para duplicar sus reservas ha renovado la presión sobre el monopolio petrolero estatal Pemex, de concretar asociaciones necesarias para tener acceso a los depósitos.
Sin un acuerdo con una gran firma petrolera que comparta su tecnología para perforar en aguas profundas, cualquier yacimiento nuevo continuará lejano junto con el anuncio de Pemex de que podría igualar a grandes potencias petroleras de Oriente Medio.
Y con el posible bloqueo del Congreso -dominado por la oposición- a cualquier intento del gobierno por modificar una ley que prohíbe a firmas extranjeras extraer petróleo mexicano, los analistas creen que el anuncio de Pemex fue dolorosamente prematuro.
Pemex en aprietos por nuevos yacimientos
El ministro de Energía, Fernando Elizondo, ha dicho que los cambios en la ley tomarán meses.