Perú realiza intensas gestiones para lograr la aprobación de un crédito de 75 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el proyecto gasífero de Camisea, pero está preparado para buscar otras fuentes de financiamiento si el préstamo no se aprueba.
La decisión final debe adoptarse el próximo miércoles en el directorio del BID en Washington, en medio de presiones de grupos ambientalistas norteamericanos que sostienen que Camisea pone en peligro la biodiversidad de la zona, por donde pasa un gasoducto de la selva a la costa que se construye como parte del proyecto.
El gobierno peruano ha señalado que se han tomado todas las medidas para proteger el medio ambiente y a las comunidades nativas que habitan cerca del yacimiento gasífero en el sudeste de Perú.