La fuerte alza de los pedidos de bienes duraderos en Estados Unidos en julio sugiere una recuperación de la actividad económica, pero ésta sigue muy afectada por el pesimismo de los consumidores. Los pedidos de bienes duraderos aumentaron 8.7% en julio con respecto a junio, mes durante el cual habían bajado 4.5%, anunció ayer el Departamento de Comercio. Se trata del mayor incremento de estos pedidos desde octubre de 2001.
Los analistas esperaban un aumento de 1.4% de esotos pedidos en julio. Pero, luego del anuncio de este dato positivo, la publicación de la estadística sobre la confianza de los consumidores en las condiciones actuales y futuras de la economía enfrió los ánimos.
La confianza de los consumidores estadounidenses en la economía cayó 3.9 puntos en agosto para ubicarse en 93.5 puntos contra 97.4 en julio (cifra revisada), anunció ayer Conference Board, un instituto privado de estudio de la coyuntura.
El consenso de los analistas se ubicaba en un índice de 97, una cifra que hubiera representado un descenso de solo 0,1 unidades con respecto a una base no revisada de 97.1 puntos en julio.
"El índice de confianza de los consumidores está en su nivel más bajo desde el mes de noviembre de 2001", indicó Lynn Franco, directora del centro de investigación sobre los consumidores del Conference Board.
El aumento de los pedidos de bienes duraderos fue alentado por el fuerte incremento de los pedidos de equipamientos de transportes, que ganaron 20.8% en julio, tras un descenso de 5.8% en el mes anterior.
"El elemento más significativo del índice es el aumento de 8.1% de los bienes de inversión, sin contar defensa y aviones comerciales, un buen indicador de las tendencias venideras en materia de inversiones", destacó Evariste Lefeuvre, de CDC IXIS Capital markets, en una nota.
El economista independiente Joel Naroff, también consideró que aunque la cifra del martes no debe ser sobreestimada, "mirando los tres últimos meses, (...) está claro que los pedidos progresan a un ritmo moderado".
"Las cifras de este martes sobre los pedidos de bienes duraderos devuelven un poco de salud a la situación general del sector manufacturero", agregó el experto.
Sin embargo, "la caída de un mes al otro del índice de confianza (de los consumidores) en la actividad presente es una fuerte señal de que las condiciones de los negocios aún deben mejorar", matizó Lynn Franco.
"Esto sugiere también que los gastos de consumo tienen pocas posibilidades de recuperar impulso próximamente", añadió. "En la medida en que los mercados comenzaron a estabilizarse, se esperaba que la confianza de los consumidores siguiera" mejorando, explicó Naroff. "Sin embargo, todavía no es el caso", destacó.
La confianza de los consumidores es un elemento central para una aceleración de la reactivación, destacó el economista. "Para que la economía comience a acelerarse fuertemente, la confianza de los consumidores debe volver a aumentar", precisó.
Una condición tanto más indispensable si se toma en cuenta que las últimas estimaciones del déficit presupuestario estadounidense no ayudan a una eventual política de reactivación presupuestal.
Estados Unidos registrará un déficit presupuestal de 157,000 millones de dólares para el año fiscal 2002 que termina el 30 de setiembre y de 145,000 millones en 2003, tras lograr un excedente de 127,000 millones en 2001, según las últimas proyecciones de la Oficina del Presupuesto del Congreso (CB0) publicadas ayer.
Wall Street había subido en la apertura tras la difusión del alza de los pedidos de bienes duraderos. Pero el mercado retrocedió cuando se informó sobre la caída de la confianza de los consumidores.
A media jornada, el índice industrial Dow Jones, principal indicador de Wall Street, registraba una pérdida de 0.14% y la bolsa electrónica Nasdaq retrocedía 1.60%.
Pesimismo de los consumidores sigue pesando en economía de EU
Los pedidos de bienes duraderos aumentaron 8.7% en julio con respecto a junio, mes durante el cual habían bajado 4.5%, anunció el Departamento de Comercio.