El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó ayer durante la ceremonia de inauguración de dos nuevas plantas de Petrobras que las inversiones en refinerías le permitirán a la petrolera brasileña convertirse en un exportador de derivados y no apenas de petróleo crudo.
“No queremos exportar tan solo crudo. Queremos exportar derivados con mayor valor agregado, con más inversión tecnológica, para que podamos ganar más dinero”, dijo Lula en el discurso que pronunció en la inauguración de dos plantas de la Refinería Henrique Lage, una de las mayores del país y con sede en la ciudad de São José dos Campos.
Esta refinería, que responde por 14% de la producción de derivados de petróleo de Brasil y procesa diariamente 225 mil barriles, cuenta a partir de ayer con una Unidad de Hidrotratamiento de Diésel (para retirar azufre del combustible) y con una Unidad de Coque (que produce coque y transforma el petróleo en gas de cocina, nafta, diésel y gasolina).
Lula aseguró que Petrobras invirtió en los últimos años cerca de 23 mil millones de dólares en la modernización y ampliación de sus refinerías y tiene planes para abrir nuevas unidades de refino, algunas de las cuales ya están en construcción.