Medida
- La compañía dijo el 25 de octubre que había pedido a la junta directiva, que encabeza el ministro de Hacienda, Guido Mantega, que instrumentara una política de ajuste periódico del precio del combustible.
- La mayor productora de petróleo en aguas profundas del mundo podría tener que endeudarse más con bancos y agencias de crédito a la exportación para evitar pagar rendimientos más altos en el mercado de bonos el año próximo.
Los indicios de que Brasil seguirá valiéndose de Petróleo Brasileiro S.A. para pagar subsidios al combustible profundizan una caída que ha convertido a la productora de petróleo estatal en la gran perdedora entre los rivales de grado de inversión en el mercado de bonos.
Los $2,250 millones de pagarés con vencimiento en 2041 de la compañía han bajado 3.7% desde que el Gobierno rechazó el 29 de noviembre un pedido de la empresa de instrumentación de aumentos automáticos del precio del combustible y la eliminación gradual del subsidio.
La caída llevó la declinación de los pagarés a 21% este año, nueve veces el promedio de la declinación en igual período de los bonos de compañías petroleras de por lo menos calificación BBB-.
Si bien la presidenta Dilma Rousseff permitió a Petrobras, como se conoce a la empresa, aumentar los precios del combustible por primera vez desde marzo, es improbable que la mandataria autorice incrementos el año próximo, en tanto busca contener la inflación para mejorar sus posibilidades en las elecciones de octubre, según ING Investment Management y Seaport Group LLC.
La división de refinado y aprovisionamiento de la compañía ha tenido pérdidas de $32,000 millones desde principios de 2011, cuando empezó a subsidiar la gasolina y el diésel.
“En Brasil es un año electoral”, dijo en entrevista telefónica Jeremy Brewin, que contribuye a la administración de unos $8,000 millones de bonos como jefe de deuda de mercados emergentes de ING en La Haya. “Petrobras está muy influenciada por lo que pasa en Brasil, por el intento de controlar la inflación”. El Ministerio de Hacienda se negó a hacer declaraciones a través de una respuesta por correo electrónico.
Petrobras, que tiene sede en Río de Janeiro, no contestó un correo electrónico en el que se le solicitaban declaraciones sobre el desempeño de sus bonos y las perspectivas de aumentos del precio de los combustibles para 2014.
Los incrementos de 4% de la gasolina y 8% del diésel que entraron en vigor en el fin de semana forman parte de una política destinada a que los precios locales coincidan con las referencias internacionales, dijo Petrobras en un informe del 29 de noviembre.
La venta de gasolina importada a menos del costo redujo el trimestre pasado las ganancias de Petrobras en la mayor proporción entre los grandes productores. Los aumentos no serán automáticos en el marco de una nueva política que comprende “bandas de ajuste” basadas en factores como los precios internacionales.