Economía

Petróleo: Una costosa inestabilidad


Nuevamente el precio del petróleo muestra su vulnerabilidad cuando los conflictos bélicos ocurren cerca de los principales centros de extracción.
En 1973, con la guerra de Yom Kippur entre Israel, Siria y Egipto, el precio del barril aumentó de $2,90 a casi 12 dólares el barril en tres meses.
Posteriormente, entre 1979 y 1981 el precio se incrementó de 13 a 34 dólares por la caída del Sha de Irán.
Este año, presionado por los planes de Irán de implementar su programa nuclear, los conflictos bélicos en Nigeria - principal productor africano de petróleo - y por el actual enfrentamiento entre Israel y Líbano, los tres barriles de referencia, el Brent, OPEP y el de Texas, alcanzaron precios récords de 70, 69 y 78 dólares, respectivamente.
De acuerdo con los analistas, la diferencia de la actual tensión en comparación con la ocurrida en los años 70 y 80 es que en ese entonces la producción era suficiente y no había temores de un posible desabastecimiento.
Como ocurre en todos los países y en aquellos no productores de petróleo como Panamá, la primera consecuencia de tener un crudo caro es el incremento en los alimentos y servicios. De acuerdo con la Contraloría General de la República, el índice de precios aumentó en junio un 3, 2% en comparación con el 2005.
Para los gremios empresariales el constante aumento en los precios de la gasolina está provocando que las compañías reduzcan su renglón de inversiones en áreas como la publicidad y la contratación de nuevo personal, para tratar de no incrementar los precios.
No obstante, advierten que de extenderse esta ola alcista, no quedará otro camino que trasladar ese incremento a los productos y servicios.
Aunque el futuro se muestra un tanto oscuro, la presión sobre el precio del crudo debe disminuir cuando entren en operación una serie de refinerías que se proyectan levantar en la región, según afirma Francisco De Icaza, secretario ejecutivo del Comité de Hidrocarburos de la Cámara Americana de Comercio (AMCHAM).
Añadió que la capacidad de refinación se quedó corta ante el incremento de la demanda, en parte por la presión de los gremios ambientalistas, mismas que han provocado que Estados Unidos no construya una refinería desde 1976.
"En Panamá el cómite de la AMCHAM no puede decir cómo se comportará el mercado por las presiones actuales, pero con la información que manejamos se puede pensar que el mercado se estabilizará para el 2007 con la entrada en operación de más refinerías".
Entre los países que proyectan construir nuevas refinerías está Venezuela, que proyecta invertir 10.5 billones de dólares en tres centros de refinamiento. México también planea instalar tres refinerías y Estados Unidos tiene pensado construir una.
A parte de estos proyectos, está la posible construcción de una en Guatemala o Panamá como parte del Plan Puebla-Panamá, y existe la intención de la empresa norteamericana Occidental Petroleum (OXY) de establecer un centro en Puerto Armuelles, en la provincia de Chiriquí.
De acuerdo con De Icaza, en estos momentos es rentable levantar más refinerías, aunque aclaró que una estabilización en los precios no quiere decir que bajará a niveles de $30 por barril. "En los próximos meses, e incluso durante el 2007, lo más probable es que el precio del barril oscile entre los 70 y 80 dólares", acotó.
Cifras oficiales indican que hasta mayo el país había consumido 261 millones de galones de hidrocarburos, es decir, 17 millones más en comparación con igual periodo de 2005.
De acuerdo con la Comisión Económica para America Latina, Centroamérica Panamá y Nicaragua son las naciones donde se presenta una mayor competencia en el mercado de hidrocarburos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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