El máximo directivo del gigante farmacéutico Pfizer, Ian Read, acusó ayer al gobierno de Estados Unidos de "acciones unilaterales", de "cambiar arbitrariamente" las normas y de hacer decisiones por "dogmas políticos".
Las duras críticas están incluidas en un artículo de opinión recogido ayer por The Wall Street Journal, y citado además en uno de sus editoriales, un día después de que Pfizer se echara para atrás en su anunciada fusión con la firma irlandesa Allergan.
Esa operación, que había sido anunciada el año pasado, por un valor de unos 150 mil millones de dólares, la mayor de 2015, fue consecuencia de nuevas disposiciones del Tesoro que intenta evitar maniobras como las llamadas "inversiones fiscales".
Estas operaciones implican que una empresa estadounidense compra una firma extranjera de menor tamaño y traslada su domicilio fiscal al país de esta última.