El Producto Interno Bruto (PIB) de España creció el 1.8% en el tercer trimestre de 2002 con respecto al mismo período del año anterior, indicó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE), dependiente del ministerio de Economía.
Este crecimiento del PIB muestra la trayectoria de desaceleración que mantiene la economía española desde principios del año 2000, precisa un comunicado del INE.
Durante el segundo trimestre, el PIB creció a un ritmo del 2%, cifra que ya había previsto el gobierno para el año 2002. En el tercer trimestre, el crecimiento se elevó un 0.8% con respecto al trimestre anterior, frente al 0.5% que subió entre el segundo y el primer trimestre, según el INE.
Este crecimiento del PIB entre julio y septiembre se debería, según la misma fuente, a una mejora en 0.1 puntos de la demanda interna (0.8 puntos frente a los 1.7 puntos alcanzados en el trimestre anterior), mientras que la contribución de la demanda externa ha sido nula (0 puntos frente a los 0.3 puntos obtenidos durante el trimestre precedente).
Los gastos de administración aumentaron el 3.2% de julio a septiembre, mientras que en el trimestre anterior el aumento fue del 3.1%. La inversión se aceleró hasta crecer el 1.5%, frente al 1.1% del trimestre previo. Los bienes equipo bajaron el 4.1% en el tercer trimestre, frente a una disminución del 5.1% de abril a junio.
Las estadísticas del INE señalan un alza en las inversiones dedicadas al sector de la construcción, uno de los más dinámicos de España, que ha alcanzado el 4.8% en el tercer trimestre, frente al 4.6% que obtuvo en el trimestre anterior.
Las exportaciones de bienes y servicios han progresado un 3.9% durante este periodo, mientras que de abril a junio experimentaron una disminución del 1.3%. Las importaciones tomaron fuerza para subir un 3,8% frente al 2.5% que bajaron durante el segundo trimestre.
El INE subraya igualmente que el empleo ha crecido durante este tercer trimestre a un ritmo del 1.4%, lo cual representa la creación de 204,000 puestos de trabajo a tiempo completo.