La economía francesa creció un 0,5 por ciento en el primer trimestre del año, después de una subida del 0,8 por ciento entre octubre y diciembre de 2000, en un comienzo de 2001 marcado por el retroceso del comercio exterior, según los datos definitivos comunicados ayer.
El Instituto Nacional de Estadística (INSEE), explicó en un comunicado que las exportaciones retrocedieron un 0,1 por ciento en los tres primeros meses de 2001, tras un alza del 3,1 por ciento en el trimestre anterior, a pesar de ventas excepcionales de aviones y barcos.
Las importaciones cayeron aún más (1,4 por ciento, después de una subida del 2,4 por ciento), lo que hizo que la contribución de los intercambios con el extranjero tuvieran al final una aportación positiva del 0,2 por ciento sobre el Producto Interior Bruto (PIB).