La dirección de la compañía aérea alemana Lufthansa y el sindicato de pilotos siguen sin lograr un acercamiento de última hora que pueda evitar la mayor huelga de la aerolínea de su historia.
Una portavoz de la compañía confirmó que la dirección ha ofrecido a los pilotos una garantía laboral hasta finales de 2012 para el caso de que éstos estén dispuestos a volver a la mesa de negociaciones.
Desde el sindicato de pilotos "Cockpit" se recordó que la disposición a negociar sigue siendo vigente, pero sin condicionamientos previos por parte de la dirección.
El presidente de Lufthansa, Wolfgang Mayrhuber, y el del "Cockpit", Winfried Streicher, mantuvieron el sábado una conversación telefónica, en la que el primero subrayó que la disposición al diálogo sigue en pie siempre y cuando el sindicato se abstenga de exigir cosas que limitan "la libertad empresarial, como el uso de marcas o la participación en compañías extranjeras".
Con ello Mayrhuber rechazó en pleno una de las principales exigencias sindicales, la de no desplazar empleos a aerolíneas externas.
Los pilotos ven en peligro sus puestos porque en los últimos años Lufthansa ha contratado cada vez más los servicios.