Programa
- En opinión de Édgar Flores, productor, es necesario hacer un esfuerzo conjunto entre las autoridades estatales, federales y los propios agricultores para atajar el problema de raíz, que consiste en renovar todas las plantas.
- De hecho, explicó, ya hay un acuerdo con el Gobierno de Chiapas para sembrar 20 millones de plantas resistentes a la roya en todo el estado. Además, se busca alcanzar otro convenio con el federal para que se consigan otros 20 millones.
- Pero esta es una solución a medio o largo plazo. Este solo sería un primer paso, pues esta cantidad representa un porcentaje muy bajo, un 15% del total de plantas existentes en el estado, por lo que es clave seguir con estos programas. Según el representante federal no gubernamental del Sistema Producto Café, Cruz José Arguello Miceli, en Chiapas ya son numerosos los viveros de café que se están haciendo.
Los cafetaleros mexicanos llevan décadas luchando contra el hongo de la roya que ataca a sus plantas de café, pero una intensa plaga en los últimos dos años ha hecho que muchas cosechas se reduzcan casi a la mitad y que ahora deban enfrentar un reto de supervivencia, el de modernizarse.
Los chiapanecos tenemos una gran oportunidad para poder renovar todas nuestras plantaciones, (...) que tienen ya 40 años de edad y la falta de tecnología no nos ha permitido salir, dijo el representante no gubernamental del Sistema Producto Café del Estado de Chiapas, Édgar Flores.
Este año se ha perdido un 30% de la producción por este hongo, según diversas organizaciones cafetaleras del estado de Chiapas (ubicado en el sur de México y uno de los mayores productores del país), aunque hay agricultores que han perdido la mitad de sus cosechas e incluso alguno se ha quedado sin nada.
La roya llegó a México hace unos 30 años, pero hasta ahora los agricultores habían logrado convivir con ella controlándola de forma natural, explicó Flores, que tiene ocho hectáreas afectadas, con una caída del 30% en su producción.
Clima
Sin embargo, hace unos meses se registraron grandes cantidades de humedad, seguidas de épocas de sequía muy fuerte y el hongo se propagó con una mayor intensidad por casi todos los estados de cafetaleros del país, pero principalmente en Chiapas.
Puesto que la mayoría del café que se cultiva en Chiapas es orgánico y, por tanto, no puede ser tratado con pesticidas artificiales, a muchos agricultores no les quedó otro remedio que ver cómo sus plantas se deshojaban e incluso morían.
Y es que la roya, explicó Flores, esos puntitos rojos que se instalan en el envés de las hojas, chupa la sabia de la planta y la hoja se marchita y se cae. Fernando Celis, asesor de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC), dijo que este hongo llegó del Sur, desde otros países cafetaleros como Colombia. En este país se introdujo una variedad llamada castillo, que es resistente a la roya y en la cosecha que viene se recuperará la producción.
Celis criticó, además, que mientras otras naciones recurrieron a ayudas internacionales para salir de la crisis, México no se coordinó con los países centroamericanos y no pidió estos recursos.