Brasil podrá sufrir cortes de suministro eléctrico de hasta cuatro horas por día si no funciona el racionamiento previsto a partir de junio, que prevé penalizar el sobreconsumo, según un plan elaborado por las autoridades energéticas y divulgado este sábado en la prensa local.
El Plan de Contingencia de Carga, elaborado por el ministerio de Energía y la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) y divulgado por los diarios Jornal do Brasil y Estado de Sao Paulo, prevé cortes de entre dos y cuatro horas diarias que comenzarán a aplicarse en agosto, de no funcionar la penalización económica.
El plan de racionamiento eléctrico debe comenzar el primero de junio, destinado a reducir el consumo en un 20%, de manera que cualquier gasto superior será penalizado con hasta 45% de sobreprecio, según los rotativos.
Pero si ese racionamiento no funciona, las autoridades energéticas podrán recurrir a los cortes eléctricos, que comenzarían en los sectores menos susceptibles de afectar la producción nacional: hoteles, poderes públicos, edificios residenciales, supermercados, iluminación ornamental y áreas de ocio, según el plan divulgado por los rotativos, el cual deberá ser analizado por el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE).
Se calcula que unas 25 millones de residencias de las regiones sudeste, centro-oeste y nordeste de Brasil resultarán afectadas por el racionamiento.
Además, el racionamiento energético en Brasil puede saldarse con una baja de hasta 0,8% en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), previsto en un 4,1% para este año, según un análisis de Santander Investment.
El 87% de la electricidad producida en Brasil es de orígen hidroeléctrico y depende de los índices pluviométricos de las reservas, que alcanzaron niveles insuficientes este año.