La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se mostró optimista de que para el año 2025 se pueda terminar con la pobreza y el hambre que afectan a América Latina y el Caribe.
"Necesitamos ser optimistas, las políticas se hacen con desafíos y compromisos por parte de los gobiernos", afirmó en Santiago de Chile el subdirector general de la FAO y representante regional de ese organismo, José Graziano da Silva.
Dijo también que una prueba de ese optimismo es Brasil, que en los últimos tres años redujo a la mitad la pobreza y el hambre, un problema que se arrastra en ese país desde hace 150 años.
Explicó que en la región latinoamericana persisten problemas de hambre en Centroamérica y el Caribe, en la zonas áridas de Brasil y en parte del altiplano y países andinos, "pero en general hay condiciones para superarlos".
"Sólo hay que saberlas aprovechar", dijo Graziano da Silva, para quien el dinamismo agrícola y las buenas condiciones de la economía en la región constituyen "una oportunidad inédita para el desarrollo rural, la reducción de la pobreza y la mejora en la seguridad alimentaria".
En este contexto, el jefe de políticas de la FAO, Fernando Soto Baquero, dijo que en lo que va del siglo XXI la agricultura de América Latina ha crecido un 3.3% anual, incremento superior al promedio logrado en las décadas anteriores.