Considera que "afortunadamente el año 2004 hará un cambio político en Panamá, que permitirá modificar este fiasco que no se ha ventilado a la luz pública sólo porque el enfoque estuvo centrado en variados temas de corrupción administrativa de mayor calibre." Señala como súbita la decisión de licitar los proyectos de expansión del aeropuerto, "amén de que los directivos de Tocumen no cuentan ni siquiera con experiencia probada en la administración de aeropuertos".
Le parece de suma importancia que en estos momentos en que hasta la Embajadora de Estados Unidos, Linda Watt, critica el desgaste y la mala administración de los recursos panameños tanto físicos como humanos, al igual que la corrupción, se debe hacer un alto a todas las licitaciones del aeropuerto hasta que el nuevo gobierno analice a fondo la situación y defina la política a seguir, efectuando el nombramiento de un ejecutivo experimentado o, en su defecto, la privatización del terminal aéreo. "No nos podemos permitir el lujo de llevar a cabo licitaciones expeditas que pueden resultar no adecuadas para Tocumen o pueden pecar de vicio", sostiene el especialista.
Recomienda que al realizarse las licitaciones, éstas sean supervisadas por organismos externos, nacionales e internacionales, que garanticen su pureza y que no sean amañadas como otras muchas que se han llevado a cabo durante el actual gobierno.
Explica también, que es importante que los candidatos a la Presidencia de la República expongan sus puntos de vista, ya que el futuro del turismo en Panamá es muy necesario para el desarrollo económico del país y la forma en que se administre el único puerto de entrada aérea cobra mayor trascendencia en estos momentos cruciales de historia panameña. "Permanecer callados ante estos actos sería equivalente a nuestra aprobación", señala.
Entregar el monopolio del Aeropuerto Internacional a una empresa que buscaría aumentar su rentabilidad, ocasionaría de seguro un aumento de tasas y tarifas de aeronáuticas que hoy son subsidiadas por las comerciales, asegura Julio Córdoba, gerente general del terminal aéreo.
Manifiesta que desde 1978 cuando se creó el aeropuerto está siendo administrado por el Estado, pero careció del manejo de recursos, hoy día con un nuevo personal capacitado en el tema administrativo y técnico, se puede asegurar que se cuenta con un manejo más equilibrado, señala.
El Aeropuerto de Tocumen sólo mantiene una deuda aproximada de 2.9 millones con el Ministerio de Economía y Finanzas, siendo el capital semilla que se utilizó para el plan de medidas urgentes que se debió tomar para el arranque de la corporación.
Explica Córdoba que la inversión aproximadamente de 50 millones que se utilizará por sugerencia de los consultores de la OACI y la IATA, debió haberse realizado desde hace años atrás, razón por la que hoy el aeropuerto se encuentra con falta de capacidad para atender adecuadamente a la cantidad de pasajeros que arriban al país.
A pesar de que las acciones de la estación aérea no pueden ser vendidas ya que le pertenecen 100% al Estado por ley, Córdoba sostiene que se busca manejar eficientemente bajo las leyes de la empresa privada. La millonaria suma que se pretende invertir será empleada en el reemplazo de equipos, en el aspecto físico, para adecuar sistemas de los que carece el aeropuerto, también, se utilizará para la obra civil particularmente en lo que es la ampliación del terminal, adecuación de una de las dos pistas, y mejoras en el terminal de carga.
El proyecto de ampliación del edificio del terminal que cuenta aproximadamente con 800 hectáreas de terreno total, contempla un aumento estimado de 7,620 metros cuadrados hacia el lado aire, recuperando para mejor uso (circulación interna, áreas comerciales, zonas de espera, etc) alrededor de 956 metros cuadrados en la zona de los satélites.
Ante la demanda comercial de las aerolíneas, el nuevo proyecto podría contemplar siete puentes de abordajes y seis remotos que ampliarían la capacidad para atender los vuelos. Con un sistema más eficiente de maletería y control de seguridad tanto para el equipaje como para el pasajero, y todas las mejoras ya mencionadas, se pretende llevar el aeropuerto a una alta calidad dentro del mercado.
Se tiene programado que el proceso para la licitación que se inicia a mediado de octubre, esté entregando la orden de proceder para abril del próximo año. Por contar Panamá con sólo un aeropuerto y que no podrá dejar de funcionar, las empresas que entren a concursar para la licitación deberán ser panameñas o extranjeras con experiencias de trabajos en aeropuertos en funcionamiento.
En 1978 cuando se inauguró el terminal aéreo se movieron alrededor de 848,765 pasajeros y 42,582 toneladas métricas de carga.
En el 2002 con las mismas instalaciones se movieron 1,938,933 pasajeros y 84,361 toneladas métricas de carga.
Moisés Véliz, Vicepresidente de Relaciones con Gobiernos e Instituciones de Copa Airlines, coincide en que la modernización del aeropuerto es una necesidad imperativa para el país en general ya que las empresas aéreas requieren desde hace años de más puentes de abordajes, amplias salas de espera, amplios pasillos que mejoren el libre tránsito y mayores mostradores para atender la demanda de viajeros.
Esta aerolínea panameña que mueve alrededor del 70% del tráfico aéreo de Tocumen, con cerca de 36 vuelos diarios entrando y saliendo del terminal, asegura que si se cumple con plan maestro de la modernización por etapa, el Aeropuerto Internacional de Tocumen puede llegar a ser el mejor de Centroamérica.
"Nosotros siempre hemos sido partidarios de que no se entregue el aeropuerto en concesión a empresas extranjera, por lo que la corporatización resulta ser el modelo único en América Latina que ofrece los resultados que Panamá espera", indica Véliz.