La profunda crisis económica en que está inmersa Argentina llevó a la quiebra a unos 100,000 comercios minoristas en lo que va del año, según un informe de la cámara que agrupa al sector. La Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias precisó, además, que el forzado cierre de ese número de comercios incrementó los índices de desempleo, pues significó la pérdida de unos 400,000 puestos de trabajo.
La entidad pronosticó que, de cumplirse las pautas del presupuesto nacional para el año próximo, que prevé una inflación de entre el 23 y el 26 %, otros 60,000 comerciantes minoristas serán llevados a la quiebra el año próximo.
La Coordinadora atribuyó las causas de esos masivos quebrantos a la devaluación del peso dispuesta por el Gobierno en enero pasado y que generó en lo que va de año -según sus cálculos- un incremento del 80.9 de los precios mayoristas.
Dijo que la diferencia entre el índice mayorista y el 37.8% de inflación de los precios al consumidor, registrado en los primeros ocho meses del año, empuja al sector comercial a una "constante descapitalización".
"Esto demuestra cómo el sector del comercio minorista absorbió la diferencia entre el precio al que repone su mercadería y el precio al cual la vende, lo que se traduce en continuos resultados negativos", destacó la institución en su informe.
Argentina arrastra desde hace cuatro años una profunda recesión que se refleja en una constante caída del consumo interno y altos índices de desempleo (21.5%) y de niveles de pobreza (53.4% de la población).