Al parecer, la apertura de mercados que hizo Japón para que Panamá pudiese exportar carne de cerdo no podrá ser utilizada por los porcicultores del país, por lo menos de momento.
Layonel Martínez, presidente de la Asociación Nacional de Porcinocultores de Panamá (ANAPOR), explicó que el sector atraviesa una situación preocupante, ya que existen factores que les están afectando, como lo es el alto costo en los insumos, la falta de un matadero exclusivo para cerdos y la importación de productos congelados que se está efectuando por las empresas importadoras.
“El año pasado perdimos el 25% de los productores de cerdo afiliados a ANAPOR y los que quedaron en la actividad tienen serios problemas financieros, por lo que solicitamos que nos ayuden con la importación de maíz y soja”, dijo Martínez.
Manifestó que esto ha llevado a una baja en el sacrificio de cerdos, ya que el año pasado por mes obtenían 45 mil y actualmente están logrando 31 mil cerdos.
Martínez aseguró que no pueden ver hacia el mercado de Japón, porque no cuentan con un matadero especializado y es lo primero que solicitan las autoridades extranjeras para un intercambio de esta índole.
Para el 2007, el Gobierno y ANAPOR formalizaron la construcción de un matadero, proyecto que fue llevado a licitación y ganado por la empresa Robani, S.A. a un costo 6 millones 80 mil dólares; sin embargo, los productores alegan que no se ha avanzado con el proyecto.
Señaló que han conversado con el Ministro de Desarrollo Agropecuario (MIDA), pero sienten que éste no está de acuerdo con la construcción del matadero, pues se ha negado sin presentar argumentos.
“La idea de los Tratados de Libre Comercio (TLC), es ampliar los mercados, pero no podemos participar porque no tenemos las infraestructuras”, indicó.
Denunció que actualmente se están dando importaciones de cerdo congelado por parte supermercados, embutidoras e importadoras provenientes de Canadá, Estados Unidos y Costa Rica que puede afectar el precio de la producción local.
Según datos de la Contraloría General de la República para enero del año en curso, se habían sacrificado 30 mil 428 y en febrero 27 mil 051 cerdos lo que refleja una disminución de 3 mil cerdos.
Los productores venden la libra de cerdo a los distribuidores a 1.40 y aseguran que todo lo que producen es para consumo local, por lo que no existe motivo para especular con los precios al consumidor.
El sector espera mejorar los número y aseguran tener la esperanza de que aumenten los productores.