Aunque los panameños han duplicado el consumo de carne de cerdo, pasando de 9 a 18 libras per cápita anual, los precios a que compran este producto aún no son cónsonos con los que reciben los porcicultores.
Los supermercados, por ejemplo, les están pagando a los productores un máximo de 1.10 dólares la libra, cuando debieran estar pagando 1.20 dólares, aseguró ayer Aníbal Bocaranda, presidente de la Asociación Nacional de Porcicultores (ANAPOR).
Agregó que, pese a la baja en el precio del petróleo, los costos de producción siguen elevados.
"El maíz se sigue comprando a 18 dólares el quintal, la soya a 28 dólares y la carneharina en 18 dólares", afirmó.
Para Bocaranda, la libre oferta y demanda en nada ha beneficiado al sector agropecuario en general, pues los comerciantes ponen los precios que quieren, e igualmente pagan lo que estiman conveniente.
Lamentó que los bajos precios que les pagan no sean trasladados a los consumidores, quienes continúan pagando altos precios por la carne de cerdo.
Sector.
Respecto al desarrollo del sector porcino, el presidente de la ANAPOR dijo que este año se han retirado de la actividad entre un 10% a un 12% de los 210 asociados que tenían.
Esto, explicó, es debido básicamente a los bajos precios que se reciben en esta actividad, lo que no la hace muy atractiva.
Bocaranda agregó que este año la salvación de la porcicultura fue la compra de 2 millones 160 mil libras de carne de cerdo que hizo el Gobierno, mediante el programa de solidaridad alimentaria.
Dijo que pese a los problemas, la producción ha estado en su mejor momento, con rendimientos que al menos permiten seguir produciendo cerdos.